Me parece impresentable que la Diputación de Bizkaia utilice nuestro dinero para ayudar a un club privado, por muy histórico que sea. Creo que hay que decirlo alto y claro: Con mi dinero, no. Igual que nos dejan elegir si queremos que un porcentaje de nuestros impuestos vaya destinado a la iglesia católica, debería hacerse lo propio con los dos millones de euros destinados a pagar los sueldazos de futbolistas y diverso personal técnico.

Creo que el Athletic, como todos los clubes privados de masas, debe ser capaz de mantenerse por sí mismo. Y más si se dedica a un ámbito como el futbolístico, absolutamente inflado por ingresos de todo tipo. La próxima vez que vea el Porsche de algunos jugadores, recordaré que la Diputación ha recaudado mis impuestos para pagar una parte de él. Y todo esto no quita para que desee, obviamente, lo mejor para el equipo.

Temas: