El Ayuntamiento de Abadiño ha tenido que tomar medidas para evitar que el pueblo se llene de agujeros. Alguien ha robado más de 100 tapas de alcantarillas en lo que va de año, a razón de entre 30 y 50 kilogramos cada una.

Y es que la chatarra ha subido mucho de precio y compensa el esfuerzo de cargar con el metal. Al final, al Ayuntamiento de Abadiño no le ha quedado más remedio que soldar las tapas, lo que dificulta posteriormente cualquier acción sobre el alcantarillado.