El índice de la Bolsa de Bilbao cotiza por encima del 1.500, frente al 1.256 de Madrid, el 1.015 de Valencia y el 715 de Barcelona. ¿Significa esto que las empresas vascas van mejor que las demás?

No necesariamente. Los índices de los segundos mercados, que así se denominan, perdieron casi toda su importancia a finales de los ochenta, aunque algunos medios de comunicación siguen recogiéndolos, más por tradición que otra cosa. El de Bilbao empieza en el año 2000 y trata de representar la evolución de las cotizaciones de los 50 valores más representativos, que son los que más capitalización tienen.

De hecho, el peso de cada acción depende día a día de su capitalización. Y cada seis meses se decide qué valores deben continuar y cuáles deben desaparecer. Pero no son acciones de empresas vascas ni mucho menos. Lo único que ocurre es que se parte de una base distinta al del resto de mercados y las ponderaciones también son distintas.

De hecho, desde que se creó este índice, ha bajado, como lo demuestra el hecho de que no empezó en 0 sino en 2.000. Llegó a cotizar a la mitad en marzo de 2003, aunque desde entonces se ha repuesto considerablemente. El índice general de la Bolsa de Madrid, sin embargo, nace más tarde y desde niveles inferiors, pero su crecimiento ha sido muy similar.

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