No hace ni diez años la limitación de velocidad en la A8 (la circunvalación de Bilbao) era de 120 kilómetros/hora, como en todas las autopistas. Sin embargo, ahora no se puede pasar de los 80. ¿Por qué?

Esta limitación de velocidad tiene su origen en un estudio de la Universidad de Valencia que pretendía reducir el número de accidentes. Los sabios de este centro llegaron a la conclusión de que, a menor velocidad, menos incidencias. Y la Diputación les escuchó atentamente, les pagó el consejo y lo aplicó.

Siempre me pregunté si era necesario recurrir a un grupo de expertos para llegar a tan sabia conclusión, pero el caso es que se supone que funciona, que ahora hay menos accidentes. Aunque lo que realmente tiene éxito son los radares que adornan los bordes de la autopista. Dicen que casi nunca funcionan, pero de vez en cuando cae alguna multa.